Reconciliación con los padres
- TANIA TREJO

- 6 jun 2019
- 1 Min. de lectura

Nuestros padres representan de dónde venimos, quiénes somos y cómo crecimos, son el afecto más importante en nuestra infancia y continúan siéndolo durante toda la vida. De ahí la importancia de curar heridas, de perdonar ofensas y sobre todo de valorar esfuerzos ya que al perdonarlos y aceptarlos de alguna forma nos perdonamos y aceptamos a nosotros mismos.
Pero ¿cómo perdonar a aquellos padres que fueron omisos o ausentes? ¿y los que fueron violentos? ¿qué tal los que fueron incluso malvados? Con ellos también hay que reconciliarse, tal vez no en persona pero sí con la huella que dejaron en nosotros, porque al final esto nos permite reconocernos a nosotros mismos como el resultado de esos eventos desafortunados, aceptarnos y sanarnos.
Agradecer el esfuerzo hecho por ellos, con las herramientas y conocimiento con los que contaban nos ayuda a crecer y emprender el propio camino sin lastres emocionales a cuestas.




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