Asimetría
- hace 2 horas
- 1 Min. de lectura

Me pregunto qué estás haciendo; puedo apostar que paseando al perro, con tu sudadera negra y en sandalias. Siempre con ese caminar pausado y ese aire de estar reflexionando.
Últimamente no supe bien en qué pensabas ni lo que sentías. Yo era testigo de tu agenda y algunos de tus gustos, pero hasta ahí; solo me dejaste ver por una mirilla.
¿Cómo podría conocerte? Tal vez por eso fue fácil amarte.
Yo abrí una ventana y tú una mirilla.
Asimetría.




Comentarios